“Dios no lo permita, esa olla de presión va a explotar”, afirmó el diputado de ARENA Francisco Lira al referirse a la situación que, según su valoración, enfrentan diferentes sectores del país.
Lira aseguró que existen sectores que “ya no aguantan” y que tienen “la soga al cuello”. Su declaración abre nuevamente el debate sobre el papel de los partidos tradicionales y sus antecedentes durante sus años en el poder.
Uno de los casos más recordados es el de los $10 millones donados por Taiwán para los damnificados de los terremotos de 2001. La Fiscalía estableció que los fondos fueron desviados y vinculó el caso con el expresidente Francisco Flores y posteriormente con dirigentes de ARENA.
En 2021, la justicia ordenó recuperar los $10 millones mediante responsabilidad civil: $6 millones correspondieron a Elías Antonio Saca y $2 millones a cada uno de los empresarios Juan Tennant Wright y Gerardo Balzaretti.
Otro expediente corresponde directamente a la administración de Antonio Saca, quien fue condenado por peculado y lavado de dinero por un esquema de desvío de fondos públicos. La FGR documentó que aproximadamente $301 millones fueron trasladados desde cuentas estatales hacia 16 cuentas particulares.
Más recientemente, en marzo de 2026, la FGR informó que 25 inmuebles y ocho productos financieros vinculados al caso Saca, valorados en $9.6 millones, pasaron a administración y titularidad del Estado mediante un proceso de extinción de dominio.







