La canciller de El Salvador, Alexandra Hill, planteó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la necesidad de impulsar una reforma que permita al organismo internacional responder con mayor rapidez y eficacia a los desafíos que enfrenta la humanidad.
Hill sostuvo que la credibilidad de la ONU debe estar vinculada a su capacidad para preservar vidas y garantizar condiciones dignas para las personas. También señaló que el multilateralismo debe ser capaz de escuchar, pero también de tomar decisiones.
La funcionaria consideró que la reforma de Naciones Unidas no debe limitarse a cambios administrativos, sino que debe avanzar hacia una organización más ágil, representativa, eficaz y transparente.
Durante su intervención, también cuestionó el exceso de burocracia y pidió que los intereses nacionales no prevalezcan sobre las necesidades y crisis que afectan a la comunidad internacional.
El Salvador, además, planteó que la cooperación internacional debe respetar la soberanía de los Estados, al tiempo que reconoce que existen problemas que ningún país puede resolver de manera aislada.







