Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, abrió sus páginas a un trabajo de investigación en el que participó un destacado compatriota que reside fuera de nuestras fronteras. Su nombre es Osvaldo Antonio Miranda, salvadoreño que también ha conquistado un importante logro, al ser el primer centroamericano en graduarse del programa doctoral del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA), una de las instituciones de investigación más destacadas de Europa.
Miranda, originario de la ciudad San Salvador, realizó su primera etapa de educación superior en la California State University, Northridge, en Estados Unidos, donde cursó una licenciatura en Biología Celular y Molecular. Posteriormente, se incorporó al laboratorio de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), donde adquirió experiencia trabajando con células madre humanas y tejidos que reproducen algunas características del cerebro.
Fue en 2019 que se incorporó al programa de doctorado de ISTA, en Klosterneuburg, Austria. Un año después, se unió a un grupo de trabajo liderado por un profesor de ese centro, con el que investigó los mecanismos moleculares que regulan el desarrollo y el tamaño del cerebro de los mamíferos. Su rendimiento le valió para recibir la prestigiosa beca DOC de la Academia Austriaca de Ciencias (ÖAW).
Finalmente, en junio de este año celebró su titulación como doctor, consolidándose como el primer centroamericano en obtener ese grado en el ISTA. Ahora, el connacional sigue vinculado a esa casa de estudios, como investigador posdoctoral; aportando su experiencia en el desarrollo cerebral, células madre y bioingeniería de tejidos.
Precisamente, esta es la temática que aborda en la publicación de la revista Nature.
““Hay que atreverse a asumir riesgos, especialmente cuando parezcan intimidantes. El crecimiento y el progreso rara vez surgen de la comodidad, son el resultado de desafiar los propios límites y aprovechar las oportunidades”, expresa este destacado salvadoreño, quien con su labor y capacidades está poniendo en alto a nuestro país.
En reconocimiento a sus logros, el representante diplomático en Austria, Kennedy Reyes, sostuvo un encuentro con el compatriota, en el campus del Instituto. Aquí conoció de primera mano el laboratorio y el trabajo de investigación realizado por este embajador del talento salvadoreño.
“Celebramos este extraordinario logro, que enaltece el nombre de El Salvador en uno de los espacios científicos más exigentes y prestigiosos del mundo. Su trayectoria, desde San Salvador hasta convertirse en el primer centroamericano en graduarse del doctorado de ISTA, es un ejemplo para todos los salvadoreños, dentro y fuera de nuestra nación; en especial para los jóvenes que sueñan con hacer ciencia”, destacó el funcionario.




