La historia de la transformación de El Salvador en materia de seguridad llegó a las páginas de “Cero Crimen”, libro escrito por Yossi Abadi y Sharon Gal-Or y presentado oficialmente en la Biblioteca Nacional de El Salvador.
La obra reconstruye, a través de testimonios y recorridos por diferentes zonas del país, la experiencia de salvadoreños que durante años convivieron con amenazas, restricciones y el temor provocado por las estructuras criminales.
El vicepresidente Félix Ulloa participó en la presentación junto a la canciller Alexandra Hill. Durante su intervención, Ulloa recordó la dimensión que alcanzó la violencia en el país y señaló que entre 2009 y 2019 se registraron más de 41,000 asesinatos, según datos del Instituto de Medicina Legal.
Para Ulloa, la transformación actual responde también a una aspiración de la población salvadoreña por recuperar la seguridad y la identidad nacional después de años en los que la violencia tuvo un fuerte impacto sobre las comunidades.
El vicepresidente destacó además el liderazgo del presidente Nayib Bukele dentro de este proceso y sostuvo que el cambio en las condiciones de seguridad representa una transformación de la realidad que enfrentaban los salvadoreños.
Yossi Abadi, uno de los autores de “Cero Crimen”, explicó que el contenido de la publicación fue elaborado a partir del contacto directo con personas que experimentaron el dominio de las pandillas.
El escritor sostuvo que la importancia de esta transformación no se limita a las estadísticas de homicidios, sino que también está relacionada con el cambio en la percepción de los propios salvadoreños sobre lo que era posible alcanzar.
“Cero Crimen” plantea precisamente esa perspectiva. La obra busca explicar cómo un país que durante años fue identificado internacionalmente con altos niveles de violencia comenzó a proyectar una imagen diferente a partir de los cambios implementados en materia de seguridad.
“El Salvador no solo derrotó a las pandillas, derrotó algo mucho más difícil de matar: derrotó una idea”, expresó Abadi durante el evento, al referirse a la percepción de que la violencia y el miedo eran condiciones imposibles de modificar.
La presentación también tuvo un componente personal. Abadi dedicó la obra a los padres de Ulloa y Hill, cuyas historias representan el impacto que la violencia tuvo en familias salvadoreñas durante las décadas anteriores.
El evento reunió a funcionarios, diplomáticos, representantes de organismos internacionales, empresarios y miembros del sector académico, quienes acompañaron la presentación de una publicación que busca dejar registro de uno de los principales cambios experimentados por El Salvador en los últimos años.






