La Secretaría de Cultura de la alcaldía de San Salvador desarrolló con éxito el Festival Tradiciones en la Plaza Gerardo Barrios y en el Parque Cuscatlán. Cientos de familias salvadoreñas y extranjeras se dieron cita para disfrutar de diversas actividades artístico-culturales gratuitas en el marco de las Fiestas Agostinas, con el propósito de fomentar la convivencia familiar e impulsar espacios que democratizan el acceso a la cultura.
“Uno de los objetivos de la actividad es rescatar las costumbres, las tradiciones y la cultura dentro de San Salvador. Un mandato del alcalde Mario Durán es acercar la cultura a la ciudadanía; por ello, en estas fiestas realizamos estas actividades para recordar quiénes somos y de dónde venimos”, detalló Carlos Leiva, administrador de Casa Maya.
Niños, jóvenes y adultos participaron en un taller de pintura en acrílico inspirado en el estilo del maestro salvadoreño Fernando Llort. Este espacio fue dirigido por instructores de la galería y talleres Casa de Dios, quienes compartieron las técnicas y elementos característicos del legado del artista para promover el arte y la identidad nacional.
Los más pequeños del hogar también aprovecharon para aprender a elaborar piscuchas, uno de los pasatiempos más representativos de la cultura salvadoreña. Juegos tradicionales como el trompo, el yo-yo, la cuerda y el hula-hula formaron parte de las atracciones que avivaron las costumbres que han marcado la historia del país.
La Marimba de San Salvador, junto al ballet folclórico de la Casa Maya, brindó un espectáculo lleno de música, nostalgia, coloridas danzas y coreografías. Asimismo, la Banda del Bicentenario ofreció una destacada presentación que demostró su destreza y disciplina, mientras las cachiporristas deslumbraron a los asistentes con sus vistosos bailes.
Los asistentes al Festival Tradiciones también deleitaron su paladar con una degustación de los atoles más representativos del país, donde el atol shuco, el atol de elote, el atol de piñuela y el arroz con leche no pudieron faltar.
La riqueza cultural se enriqueció aún más con una colorida presentación de danza indígena que evocó las raíces ancestrales y el legado de los pueblos originarios. Por su parte, la Big Band de la Orquesta Sinfónica cautivó al público con un variado repertorio musical.
Durante la jornada en el Parque Cuscatlán, el maestro Carlos Martínez, de Casa Maya, protagonizó una emotiva interpretación de música andina, un género que refleja la diversidad cultural de los pueblos originarios de América Latina y fortalece el intercambio artístico en la región.
Por otra parte, los Historiantes de San Antonio Abad cautivaron con sus vistosos trajes, máscaras y coreografías tradicionales, convirtiendo el Parque Cuscatlán en un escenario donde la historia y el folclore cobraron vida a través de cada paso. La agrupación Proyección Folclórica Flor de Café deleitó a los presentes con una vibrante muestra de música y danza tradicional, resaltando la identidad salvadoreña y llenando de alegría cada rincón del festival.
El evento cerró con broche de oro gracias a la presentación de un grupo musical conformado por alumnos de los talleres de piano y guitarra de la Casa Maya, quienes ofrecieron un gran espectáculo ante el público.







