El presidente Nayib Bukele afirmó que las consecuencias de la crisis financiera mundial de 2008 aún persisten y sostuvo que, en lugar de resolverse, sus efectos solo fueron aplazados.
El mandatario aseguró que el costo de esa crisis se trasladó hacia el futuro, prolongando su impacto en la economía global.
“Esto puede ser impopular, pero nunca escapamos de la crisis financiera de 2008. Solo trasladamos el dolor”, expresó Bukele, al referirse a la situación económica internacional y a los desafíos que enfrentan diversos países.
Las declaraciones del presidente se suman al debate sobre el rumbo de la economía mundial y las políticas adoptadas tras la crisis de 2008, cuyos efectos, según diversos análisis, continúan influyendo en los mercados y en las finanzas públicas de varias naciones.







