La recaudación fiscal en El Salvador mostró un desempeño sólido durante los primeros tres meses de 2026, al registrar ingresos que superaron tanto las cifras del año anterior como las proyecciones oficiales. Según datos del informe de la Dirección General de Tesorería del Ministerio de Hacienda, al cierre de marzo los ingresos corrientes y contribuciones del Gobierno central sumaron $2,100.3 millones, lo que representa un aumento de $161.1 millones frente al mismo período de 2025.
Este resultado no solo evidencia un crecimiento interanual, sino también un sobrecumplimiento respecto a lo presupuestado. En el trimestre, los ingresos superaron la meta en $74.1 millones, equivalente a un 3.7 % adicional, impulsados principalmente por el comportamiento favorable de la recaudación tributaria.
En detalle, los ingresos por impuestos y contribuciones alcanzaron los $2,108.4 millones, con un crecimiento del 8.3 % en comparación con el año previo. Además, este rubro reportó un excedente de $97.4 millones sobre lo previsto, consolidándose como el principal sostén de las finanzas públicas en el inicio del año.
El impuesto al valor agregado (IVA) se mantuvo como la mayor fuente de ingresos fiscales, al totalizar $1,048 millones. Esta cifra representa un incremento de $106.2 millones, equivalente a un crecimiento del 11.3 % interanual, y supera en $64.4 millones lo estimado en el presupuesto. El IVA proveniente de operaciones internas reflejó un fuerte dinamismo del consumo, con $518.3 millones y un crecimiento del 17.2 %.
En cuanto al IVA por importaciones, este alcanzó los $529.8 millones, con un aumento del 6.0 % respecto a 2025. Solo en marzo, este rubro registró $202.3 millones, convirtiéndose en el valor mensual más alto del trimestre y evidenciando una recuperación en las compras externas tras la desaceleración observada en febrero.
Por su parte, el impuesto sobre la renta (ISR) acumuló $748 millones, con un crecimiento del 3.7 % interanual y un leve sobrecumplimiento de $10.3 millones frente a la meta. Dentro de este impuesto, el pago a cuenta destacó con un aumento del 8.5 %, lo que sugiere mayor actividad empresarial y anticipos más elevados.
Las retenciones del ISR crecieron un 3.4 %, mientras que las declaraciones mostraron una reducción del 9.0 %, lo que apunta a una menor contribución en ese segmento específico.
Finalmente, los derechos arancelarios a la importación sumaron $98.4 millones, con un incremento del 14.3 %, en línea con el mayor volumen de importaciones. Asimismo, los impuestos selectivos al consumo crecieron un 15.1 %, alcanzando $64.6 millones, impulsados por aumentos en productos como cerveza, cigarrillos, bebidas no carbonatadas y bebidas alcohólicas.





