El Salvador registra un crecimiento histórico en el número de micro y pequeñas empresas, consolidando uno de los períodos de mayor expansión del sector emprendedor en los últimos años, según datos expuestos por el presidente de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), Paul Steiner.
De acuerdo con la institución, las tiendas de barrio han sido uno de los principales motores de este incremento. En 2018 se contabilizaban alrededor de 44,000 negocios de este tipo; para 2023 la cifra ascendió a 60,000, y al cierre de 2025 alcanzó cerca de 85,000 establecimientos activos, reflejando una expansión sostenida del tejido empresarial a nivel local.
Steiner explicó que este comportamiento responde a una mayor confianza para emprender, impulsada por condiciones de seguridad que han favorecido la inversión de ahorros familiares en pequeños negocios. En ese contexto, destacó que más personas están optando por abrir o formalizar microempresas, especialmente en el rubro comercial.
El crecimiento también se ha visto fortalecido por la integración de cadenas de abastecimiento más accesibles, como los Agromercados y la Central de Abastos, lo que ha permitido a las tiendas de barrio ofrecer productos a precios competitivos y ampliar su oferta hacia alimentos frescos y otros bienes de consumo.
CONAMYPE detalló además que la mayoría de estos negocios son microempresas y que una parte significativa es liderada por mujeres, lo que refleja el papel central del emprendimiento femenino en la economía local. Sin embargo, el acceso limitado al financiamiento continúa siendo uno de los principales retos del sector.
Para atender esta brecha, la institución impulsa programas de garantías parciales que facilitan el acceso a créditos a emprendedores que no cuentan con respaldo financiero suficiente, con el objetivo de continuar fortaleciendo la expansión de las micro y pequeñas empresas en el país.






