Como parte de los esfuerzos para que el desarrollo turístico de #SurfCity también se traduzca en bienestar social, la ministra de Vivienda, Michelle Sol, anunció el inicio del proceso constructivo de un proyecto habitacional destinado a familias de las comunidades Chilama 1, Chilama 2 y Río Mar, en el departamento de La Libertad.
La iniciativa cobra especial relevancia por el historial de vulnerabilidad que han enfrentado estas comunidades, marcadas durante años por inundaciones provocadas por el desbordamiento del río Chilama. En 2020, una fuerte crecida afectó viviendas y obligó a evacuaciones tras dejar severos daños materiales, mientras que en 2025 un nuevo desbordamiento impactó a unas 150 familias de la zona, reavivando la urgencia de soluciones definitivas para quienes cada invierno vivían bajo la incertidumbre de perderlo todo.
En ese contexto, el proyecto habitacional es presentado como un esfuerzo por cerrar un ciclo de vulnerabilidad histórica y abrir paso a condiciones de vida más seguras para las familias beneficiadas.
Durante el acto que marcó el inicio del proceso participaron la ministra del MITUR, Morena Valdez; las diputadas Norma Lobo, Sharon Salazar y Sandra Interiano, junto a diputados suplentes, quienes acompañaron a las familias en lo que autoridades describieron como el comienzo de una nueva etapa para estas comunidades.
Michelle Sol sostuvo que, aunque Surf City se ha consolidado como un polo de desarrollo impulsado por el turismo, el propósito es que ese crecimiento también beneficie a sectores históricamente rezagados. El proyecto busca precisamente conectar esa apuesta de desarrollo con soluciones sociales concretas para las comunidades de la zona costera.
La funcionaria también reconoció las gestiones del ministro de Trabajo, Rolando Castro, por facilitar el terreno donde serán construidas las viviendas.
Más allá de una obra habitacional, el proyecto representa para muchas familias la posibilidad de dejar atrás años de riesgo recurrente y convertir un territorio marcado por emergencias en un espacio de estabilidad, en una apuesta por que la transformación de Surf City alcance también a quienes durante años vivieron en primera línea de la vulnerabilidad.






