Desde la emblemática Iglesia El Calvario, ubicada en el corazón del Centro Histórico de San Salvador, la directora de la Autoridad del Centro Histórico de San Salvador, Adriana Larín, y el párroco del templo, Elder Romero, destacaron la transformación que ha experimentado la zona en los últimos años, subrayando el incremento de visitantes nacionales y extranjeros.
“Este lugar es visitado por nacionales y extranjeros; antes era impensable eso, las personas temían acercarse a esta iglesia. Pasó oculta por mucho tiempo y ahora podemos disfrutar de este ambiente de seguridad”, afirmó, atribuyendo estos cambios a las estrategias impulsadas por el presidente Nayib Bukele y al trabajo conjunto para la revitalización del Centro Histórico.
Larin resaltó que las actuales condiciones de seguridad permiten una mayor participación en las actividades religiosas de Semana Santa. Según explicó, miles de personas pueden integrarse con tranquilidad a las celebraciones, fortaleciendo así la fe y las tradiciones en uno de los templos más representativos del país.
Como parte de esta revitalización, Larín destacó la incorporación de actividades culturales y turísticas en el entorno del templo. Entre ellas, mencionó conciertos del Quinteto de Cuerdas de la Orquesta Sinfónica de San Salvador Centro realizados en la fachada de la iglesia, así como recorridos guiados durante los fines de semana para conocer su historia y significado. Además, señaló que los visitantes pueden apreciar de cerca la arquitectura neogótica del lugar e incluso subir al campanario, una experiencia poco común en otros templos.
Por su parte, el párroco Elder Romero ofreció un repaso histórico del templo, señalando que sus orígenes se remontan a 1660, cuando el presbítero Antonio de Vega solicitó la creación de una ermita en honor a la pasión de Jesucristo. Asimismo, detalló que la iglesia marcaba el límite de la antigua villa de San Salvador y que a lo largo de la calle de La Amargura se establecieron las 14 estaciones del vía crucis.
Romero también explicó que, a finales del siglo XIX, se gestionó ante la Santa Sede la obtención de una reliquia de la cruz de Jesucristo, la cual fue destinada a este templo por su relevancia en las celebraciones de la Semana Mayor.
Finalmente, Larín subrayó que desde la Autoridad del Centro Histórico se impulsa el fortalecimiento de las prácticas religiosas como parte de un proceso integral de regeneración urbana. Además, indicó que las instituciones trabajan para potenciar las actividades de Semana Santa, atraer a más feligreses y turistas, y despertar el interés de nuevas generaciones por estas tradiciones.








