Los motines registrados en los centros penitenciarios Renovación 1, Fraijanes 2 y el Preventivo para Hombres de la zona 18 tuvieron como objetivo presionar al Estado guatemalteco para recuperar privilegios que habían sido retirados recientemente, según declaró el presidente Bernardo Arévalo.
Durante una conferencia de prensa ofrecida este miércoles en el Palacio Nacional de la Cultura, el mandatario explicó que los privados de libertad buscaban restablecer condiciones especiales de reclusión, entre ellas aire acondicionado, camas tipo king size y acceso a internet, beneficios que, aseguró, fueron eliminados por la actual administración.
“Intentaron extorsionar al Estado para volver a ese esquema de privilegios, pero fracasaron”, subrayó Arévalo.
Como parte de las acciones de control, las autoridades localizaron dentro de la Granja de Rehabilitación Pavón, en Fraijanes, una caleta subterránea que contenía una gran cantidad de cervezas, lo que evidenció, según el Ejecutivo, las irregularidades que persistían en el sistema penitenciario.
Arévalo fue enfático en señalar que no habrá negociaciones con los privados de libertad ni se restituirán las concesiones otorgadas durante gobiernos anteriores, al reiterar que la prioridad del Ejecutivo es mantener el control del sistema penitenciario y restablecer el orden en los centros de detención.
Asimismo, indicó que una de las medidas clave implementadas fue el bloqueo de las señales telefónicas dentro de los penales, acción que calificó como determinante para retomar el control del centro penitenciario de Renovación 1.









