El presidente Nayib Bukele, afirmó que la transformación de El Salvador, de ser considerado uno de los países más peligrosos del mundo a uno con altos niveles de seguridad, es resultado de lo que calificó como un milagro de Dios.
Durante sus declaraciones, el mandatario sostuvo que la llamada #GuerraContraPandillas no tuvo una base convencional y que no existe una explicación humana clara sobre cómo se logró el cambio. Según el mandatario salvadoreño, la única forma de entender el proceso es a través de la intervención divina, asegurando que “es una prueba fehaciente de que Dios obra cuando se le pide con fe”.
El jefe de Estado señaló que el verdadero milagro no radica en mejorar algo que ya funcionaba, sino en tomar “lo peor” y convertirlo en seguridad y orden. En ese sentido, recalcó que El Salvador pasó de una situación crítica a convertirse en un ejemplo, lo que, a su juicio, constituye una muestra clara y comprobable de un milagro.
El Presidente enfatizó que no solo el resultado final es extraordinario, sino también el hecho de que, incluso desde el Gobierno, no pueden explicar con precisión cómo ocurrió el proceso. “Tenemos que confesar que no sabemos cómo pasó”, expresó, añadiendo que no hay nadie que pueda dar una explicación distinta a la de un milagro.









