El régimen chavista ratificó su “alianza inquebrantable” con el gobierno de Cuba, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que ya no habrá más envíos de petróleo ni asistencia económica desde Venezuela hacia la isla.
La postura fue expresada a través de un comunicado oficial de la Cancillería venezolana, en el que Caracas reafirma su relación histórica con La Habana, basada en la hermandad, la solidaridad y la cooperación entre ambos países. El documento sostiene que Venezuela mantendrá sus compromisos con Cuba pese a las presiones externas.
El pronunciamiento se produce después de que Trump declarara públicamente que su administración pondrá fin a los beneficios energéticos y financieros que, durante años, Venezuela ha otorgado a Cuba. El mandatario estadounidense aseguró que esos recursos han sostenido al gobierno cubano en medio de su crisis económica y condicionó cualquier alivio futuro a un cambio político en la isla.
Desde Caracas, la respuesta evitó una confrontación directa con Washington, pero defendió el derecho de los Estados a establecer relaciones bilaterales sin injerencias, apelando a principios de soberanía y autodeterminación contemplados en el derecho internacional.
Cuba ha dependido del suministro de petróleo venezolano, mientras que el chavismo ha contado con apoyo cubano en áreas estratégicas y de seguridad.




