El Real Madrid está a 90 minutos de una final más, la quinta en los últimos 12 meses, luego de superar 1-0 a la Real Sociedad en la ida de semifinales de la Copa del Rey.
Un golazo de Endrick, tanto por el pase de Bellingham como por la definición de tres dedos, fue la diferencia en un partido que pintaba ser una trampa, previo al derbi en Champions y con bajas por lesión de Mbappé, Valverde y Lucas Vázquez, que llevó a Ancelotti a mandar un once inédito, con Lunin en la portería, Asencio en la lateral derecha, Arda Guller acompañando al capitán Vinicius y a Endrick arriba.
La Real, invicta los últimos cinco juegos en San Sebastián, fue mejor. Lunin tapó ocasiones claras a Kubo, Barrenetxea y Oyarzábal, con los txuri urdin generando juego por todos los sectores, pero sin suerte de cara a portería.
En uno de esos ataques llegó el gol del Madrid. Vinicius sacó el balón de su tercio, Bellingham vio el pique de Endrick, la defensa local no tiró bien la línea del fuera del lugar y el brasileño controló y definió como crack.
Casi con tiempo cumplido, se paró el partido por cantos de la afición de la Real contra Asencio. Al canterano madridista le pitaron cada que tocó el balón, como en Osasuna, producto del proceso judicial en su contra, y se paró todo luego de una falta en la que el lateral derecho naranja fue amonestado.
Tras el descanso, Endrick casi logra otro golazo en una jugada casi idéntica al gol, pero el larguero le dijo que no. Del otro lado, Lunin siguió en modo leyenda y paró todo para que el Madrid llegue al Bernabéu con la ventaja, que estuvo cerca de ser mayor, pero Remiro tapó tres importantes en la recta final del partido.