El ministerio de Defensa de Corea del Sur señaló que Seúl y Washington han estado trabajando estrechamente para analizar la “prueba muy importante”, en palabras del régimen norcoreano, ocurrida el fin de semana y que las imágenes satelitales apuntan al ensayo de un motor para misiles balísticos, subrayando la actitud cada vez más desafiante que Pyonyang está adoptando ante Washington, reportaron la agencia surcoreana Yonhap.
Las imágenes analizadas, tomadas por la empresa Planet labs el sábado y el domingo, corresponden a la base de lanzamientos espaciales de Sohae (noroeste del país).
Las del sábado muestran actividad en torno al banco vertical de pruebas para motores, mientras que las del día siguiente muestran la zona más despejada y alteraciones en el suelo que habrían sido provocadas por las altas temperaturas generadas por el escape de un motor.
La base de misiles de Sohae
Pyonyang solo dijo el domingo que había realizado con éxito el día anterior “una prueba importante” en la base de Sohae y el Ministerio surcoreano de Defensa se limitó a decir este lunes que aún está analizando lo acontecido.
Sohae es un recinto empleado para lanzar satélites (algo que la comunidad internacional ha considerado pruebas de misiles balísticos encubiertas, ya que la tecnología para enviar satélites al espacio o disparar ojivas es la misma) que ha sido clave para el desarrollo del programa armamentístico norcoreano, especialmente en lo que se refiere a motores de combustible líquido para proyectiles.
Los ejércitos surcoreano, estadounidense y japonés no detectaron ningún lanzamiento desde Sohae el fin de semana si bien anteriores fotos por satélite habían mostrado ya actividad en torno al mencionado banco de pruebas.
El hecho de que fuera la Academia de Ciencias de Defensa Nacional la que emitiera además el comunicado del domingo deja pocas dudas sobre las implicaciones del test.
Este organismo es el que ha estado a cargo del desarrollo de las armas más avanzadas del régimen, incluidos los misiles de alcance intercontinental Hwasong-14 y 15, cuyos motores fueron testados por última vez precisamente en Sohae en marzo de 2017.
Un motor de combustible sólido
Con estas pistas, algunos expertos no descartan que Corea del Norte incluso haya podido probar el sábado un motor de combustible sólido, más peligroso que uno que use combustible líquido, ya que permite cargar los proyectiles más rápido y mantenerlos almacenados así durante largas temporadas, listos para disparar.
En marzo de 2017, Corea del Norte probó exitosamente un nuevo motor de alto empuje en la estación de Sohae, que estuvo diseñado para lanzar Misiles Balísticos Internacontinentales (ICBM), como el Hwasong-14 y el Hwasong-15, a finales de ese año, reportó la agencia surcoreana Yonhap.
No obstante, eso implicaría que Pyonyang, que en 2018 desmanteló parcialmente la estructura del banco de pruebas vertical, ha logrado modificar la misma para soportar las características de un motor de combustible sólido.
En todo caso, el régimen indicó en su comunicado del domingo que la prueba supondrá un cambio para la “posición estratégica” de Corea del Norte, en lo que algunos creen que podría ser a su vez una alusión al armamento estratégico de largo alcance.